El jefe de la Marina, Homero Luis Lajara Solá, aclaró que la embarcación salió del puerto de Corpus Christi, en Estados Unidos, y entró al puerto de Santo Domingo para descargar asfalto, el día 27 de junio del año en curso.
Al día siguiente se dirigió hacia alta mar, fondeándose en el lugar que señaló el senador Wilton Guerrero, en espera de instrucciones de sus armadores, en cuanto a su próximo puerto de carga.
Dijo que el barco a que hace referencia el senador es el buque “Asphal Trader”, de bandera Panameña, con una tripulación de 24 personas, de nacionalidad filipina.
“Inmediatamente nos alertó la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), se le puso una vigilancia en todo el entorno del referido buque, por parte del guardacostas GC-103, cumpliéndose todos los requerimientos y procedimientos de seguridad marítima”, dijo.
Agregó que la Marina tan pronto se recibió la información de la DNCD, de una traza aérea sospechosa, en conjunto con la Fuerza de Tarea Conjunta (Deproser), activó un alerta en todos los destacamentos, comandancias y puestos de la Zona Sur del país.
Sostiene que se activaron las operaciones y la inteligencia, con una respuesta rápida y precisa, utilizando las lanchas rápidas “Pollux” LR- 156, “AtriaA” LR-157, “Shaula” LR-158 y el guardacostas “Procion” GC-103, unidad que detectó las pacas de cocaína y encontró el cadáver de una persona, presuntamente el piloto de la avioneta.
Dijo que inmediatamente fueron conducidos a la Base Naval “Las Calderas” de la Marina de Guerra, donde se les entregaron a la DNCD.
Durante la operación de búsqueda y rescate, el capitán de la embarcación descrita fue cuestionado de conformidad con lo que establecen las normas del derecho internacional, y hasta el momento no se ha determinado que la misma tenga vinculación con el hecho ilícito o contrabando de drogas que realizaría la aeronave accidentada, agregó Lajara Solá.
“La Marina ha mantenido una vigilancia y presencia en el área del accidente, y ha estado coordinando con DNCD y con el Servicio de Guardacostas de los Estados Unidos, la posibilidad de utilización de aeronaves y /o buques, que nos permitan detectar los resto en el mar Caribe, a unas 6 millas de la costa, en una zona de más de 60 metros de profundidad”, agregó.