Este lunes último, fue realizada una reunión en la residencia de la señora Socorro Gell, en el sector El Batey, en la que se discutió ampliamente sobre la solicitud que han hecho a las autoridades los dueños de discotecas, bares y lugares de diversión, a fin de que se le conceda flexibilidad en los horarios que los limita a estar con sus negocios abiertos en horas de la noche en Sosúa.
En el encuentro participaron el síndico, licenciado Vladimir Céspedes; el gerente hotelero, licenciado Cecilio Mercedes; los empresarios de los negocios de bienes raíces Loly de Escaño, Benny Katz, Pablo Rivera; Willy Olivence, el representante de los empresarios dueños de discotecas, el inspector de la Policía, mayor Mario Guzmán Amparo; el comunicador (periodista) Júnior Henríquez, entre otros.
Una gran parte de los que expusieron en este encuentro se mostraron en desacuerdo con que a los dueños de discotecas, bares y centros de diversión el Gobierno les concedan privilegios en ese sentido, excepto el empresario Olivence, el cual en todo momento defendió la posición de que se permita flexibilidad en ese sentido.
Autoridades, religiosos, empresarios, representantes de juntas de vecinos y comunicadores, empero, abogaron por consenso, que haya lo que definieron “zona rosa o de tolerancia”, donde el turista que desee los servicios de una trabajadora sexual (prostitutas), las cuales actualmente ofrecen sus servicios nocturnos en las principales calles del sector El batey, Sosúa, puedan hacerlo allí sin contratiempo alguno.
De esta manera, advirtieron los presentes, que los visitantes extranjeros podrán trasladarse a la “zona rosa”, de tal modo que la calle Pedro Clisante pueda quedar libre para disfrute de los ciudadanos y no por grupos de prostitutas, Sanky Pankis y turistas que constantemente se embriagan y realizan actos inmorales en esa vía.
Pablo Rivera, en representación de una de las empresas inmobiliarias, manifestó que las discotecas y bares, no contribuyen en nada al desarrollo del municipio de Sosúa.
Rivera resaltó que los proyectos inmobiliarios que se están desarrollando en los alrededores aquí por iniciativa del sector privado, son los que verdaderamente cumplen estas funciones.
Mientras que Benny Katz, ex candidato a síndico, dijo que éste municipio debe desarrollarse para el bien de los residentes en la zona y no solo para beneficiar a un “grupito que viven de la corrupción”.
La señora Loly Escaño recordó como se formó la comunidad de Los Castillos, porque según ella, muchos moradores de Los Charamicos vivieron una situación similar, lo que dio como resultado la mudanza de muchas familias hacia a otros sectores que estaban alejados del bullicio.
Asimismo, Olivence (El Chamo), representante de los negocios cuestionados dijo que las propuestas deben ser consultadas por consenso de todos los afectados, a la vez que solicitó la ampliación del horario de servicio para esas empresas de diversión.
Los bares y discotecas en Sosúa solamente tienen permisos para laborar hasta la 12:00 de la media noche, de lunes a viernes. Los fines de semana el horario se extiende hasta la 2:00 de la madrugada.
Familias afectadas con los ruidos y las constantes reyertas (pleitos) que se originan cada noche en esos negocios que funcionan en las principales calles de esta comunidad han asegurado que gran parte de los propietarios de dichos lugares de diversión y de expendios de bebidas alcohólicas no cumpliendo con esa disposición de la secretaría de Interior y Policía.
Otro mal constatado por quien suscribe, es el uso abusivo de los espacios públicos en contra de los ciudadanos de buenas costumbres del pueblo. La calle Pedro Clisante del municipio de Sosúa, además de ser asaltada diariamente por prostitutas y delincuentes también sus calzadas han sido tomadas por los empresarios del alcohol tanto en el día como por las noches de tal manera que los transeúntes deben andar por la calle mientras la calzada es ocupada por sillas y mesas.